Antes de establecer una franquicia, es conveniente realizar un estudio de mercado para conocer su funcionamiento, posibilidades de expansión y de éxito, así como el volumen de negocio que puede generar. Así se valorará qué porcentaje de las ganancias supone el canon pedido y la situación comercial y financiera de otras franquicias similares del sector.

En cuanto al contrato en sí, antes de firmarlo, es aconsejable someterlo al examen de un experto legal, ya que desde el principio deben quedar claros determinados extremos: los criterios de calidad, los sistemas de control que se establecerán, su periodicidad, las consecuencias del incumplimiento de algún requisito de los acordados, las medidas de protección sobre los bienes y derechos cedidos. etc.

Se debe poner especial atención a las cláusulas de no competencia, exclusividad y confidencialidad y delimitar desde el principio quién y en qué porcentaje va a soportar los riesgos ordinarios y extraordinarios del negocio.