A la hora de abrir una franquicia, debemos tener clara la idea o ideas de negocio que queremos desarrollar. Debemos escoger el sector que nos interesa y apostar por un negocio en auge. Además, en estos tiempos en los que la tecnología es primordial, debemos decidir si queremos abrir una franquicia física o una franquicia en Internet.

Franquiciados

Podemos obtener mucha información para nuestro negocio a través de una  guía de franquicias.

Una vez elegido el modelo de negocio y la forma de la franquicia, el siguiente paso es poner en marcha la franquicia.

Desde que el franquiciado contacta con la central hasta que la actividad comienza a funcionar de verdad, suelen pasar unas diez semanas. Aunque dependiendo de la central, contaremos con unas condiciones, plazos y pasos a seguir distintos.

Para la mayoría de actividades, abrir una franquicia consta de 4 pasos principales:

En primer lugar, debemos ponernos en contacto con el franquiciador. Debemos conocer la central, cómo es y cómo funciona el negocio. Si ambas partes están de acuerdo, se firmará un precontrato de franquicia. Mediante este preacuerdo, el franquiciador otorga al franquiciado la reserva de una zona hasta encontrar un local adecuado. En esta firma, el franquiciado deberá abonar una cantidad, dependiendo de la franquicia, como parte del canon de entrada, y cuando se firme el contrato definitivo se abonará el resto.

Por otro lado, una vez firmado el preacuerdo, el franquiciado deberá encontrar un local para desarrollar su actividad. El franquiciador, en ocasiones, aconseja sobre el tipo de establecimiento y el lugar dónde ubicarlo para conseguir el mayor éxito en su actividad.

En ocasiones, la propia empresa busca los establecimientos donde abrir una franquicia a sus socios.

Una vez conseguidos los dos primeros pasos, debemos contar con la financiación necesaria. Hay franquicias exitosas pero que conllevan una gran inversión y otras franquicias que resultan muy rentables con el mismo éxito. Por ello, antes de decidir el tipo de franquicia que queremos abrir, debemos tener en cuenta los requisitos económicos que se necesitan. El franquiciado debe confirmar que dispone del dinero necesario para comenzar su actividad antes de firmar el precontrato para que no surja ningún imprevisto después por falta de financiación.

Esto es muy importante, ya que no sólo necesitaremos dinero para una inversión inicial, si no que deberemos tener un colchón económico para el desarrollo de la actividad durante los primeros meses de negocio.

Algunas empresas ayudan a sus franquiciados, en el momento de abrir una franquicia, a obtener financiación por parte de entidades bancarias.

El siguiente paso y último que debemos dar es la firma del contrato de franquicia, así como la puesta en marcha de nuestro negocio.

Para esta firma, debemos presentar un contrato de arrendamiento o escritura de propiedad del local, DNI o escritura de constitución de la sociedad, etc. Este es el momento en el que el franquiciado abonará el canon de entrada.

Ahora solo queda comenzar la actividad y trabajar duro para el desarrollo de nuestra actividad. Apostar por abrir una franquicia es en muchas ocasiones apostar por un negocio redondo.

Si bien la franquicia se trata de una relación contractual comercial entre el franquiciante y el franquiciado, ésta debe basarse en una confianza mutua, ya que alguien pone todo su esfuerzo físico e intelectual y parte de sus ahorros para manejar el negocio como propio, y el dueño de la marca pone a su disposición un apoyo inapreciable de experiencia de marketing, entrenamiento y gestión, como así también tiene resuelto la mejor manera de equipar un local y en muchos casos acceso a financiación propia o a través de terceros.

El Reglamento CE 2790/1999 permite la asignación de zonas de exclusividad en las cuales el franquiciador queda obligado a abrir o permitir la apertura de nuevas unidades del sistema, y el franquiciado puede quedar obligado a no realizar ventas activas en territorios que hubieran sido asignados a otros franquiciados o reservados para ser explotados por el propio franquiciador. Estaría por tanto restringida la captación de clientes (ventas activas) en dichos territorios si en su contrato así se hubiera acordado y cuando las zonas donde usted los buscase estuvieran ya asignadas.

 
Fuente: wikipedia.org

 

Se trata de un contrato por el que una empresa (el franquiciador), cede a otra (franquiciado), a cambio de una contraprestación (canon), el derecho a la explotación de un conjunto de derechos de propiedad industrial o intelectual, marcas, nombres comerciales, rótulos, modelos, derechos de autor, etc, para la reventa de productos o la prestación de servicios. Además implica la prestación continuada por el franquiciador de asistencia comercial o técnica durante la vigencia del contrato, así como unas facultades de control de este hacia la actividad del franquiciado, rigiéndose normalmente por pacto de exclusividad.

La finalidad de este contrato es crear una extensa red de distribuidores que facilite la mayor difusión en el mercado de los bienes o servicios de una empresa.
 

 

Obligaciones del franquiciador:

  • Inscribirse en el Registro de Franquiciadores, creado al efecto por la correspondiente Comunidad Autónoma.
  • Facilitar al futuro franquiciado, 20 días antes de la firma del contrato, toda la información necesaria para poder decidir libremente su incorporación a la red de franquicia. Principalmente, los datos del franquiciador, descripción del sector de actividad del negocio, contenido y características de la franquicia, estructura y extensión de la red y elementos esenciales del acuerdo.
  • Incorporar nuevos productos, mejorando los existentes y permitiendo que el franquiciador haga uso de los derechos de propiedad industrial e intelectual sobre los mismos.
  • Facilitar en tiempo la mercancía al franquiciado.
  • Formar, adiestrar y prestar asistencia técnica continua al franquiciado.
  • Programar los precios de manera que se asegure la rentabilidad y estabilidad del negocio
  • Controlar los stocks y la calidad de los productos.
  • Respetar las cláusulas de exclusividad.

Obligaciones del franquiciado:

  • Pagar el canón establecido, que puede consistir en una cantidad inicial más un porcentaje sobre las ventas y los productos suministrados por el franquiciador.
  • Respetar las instrucciones recibidas en materia de precios, calidad, imagen y prestigio.
  • Aplicar el sistema comercial señalado por el franquiciador.
  • Permitir los controles de calidad y financieros del franquiciador.
  • Usar los signos distintivos, know how y los derechos de propiedad intelectual cedidos por el franquiciador exclusivamente para la explotación de la franquicia. Esta obligación podrá estar vigente hasta después de la terminación del contrato.
  • Guardar secreto de los datos e informaciones, procedentes del franquiciador, a los que tenga acceso con ocasión del contrato.
  • Respetar los pactos de exclusiva.
  • No ceder a un tercero los derechos y obligaciones que resulten del acuerdo, salvo consentimiento del franquiciador.
 

 

Ventajas:

  • Mejor distribución de productos y servicios
  • Establecimiento de una amplia red, sin necesidad de realizar grandes inversiones.
  • Entrada de un mayor numero de competidores, con una red de distribución uniforme y eficaz.
  • Reduce la presion monopolítica de las grandes multinacionales.
  • El franquiciado puede aprovechar los conocimientos, experiencia, prestigio y clientela del franquiciador

Inconvenientes:

  • Menor beneficio por unidad, ya que este es compartido
  • En ocasiones, el precio es muy elevado
  • La exclusividad a la que se somete la relación comercial
  • Dificultad para diversificar y extender el negocio sin consentimiento del franquiciador
  • Falta de libertad para organizar su propio negocio, ya que está sujeto a las instrucciones del franquiciador.
 

 

Antes de establecer una franquicia, es conveniente realizar un estudio de mercado para conocer su funcionamiento, posibilidades de expansión y de éxito, así como el volumen de negocio que puede generar. Así se valorará qué porcentaje de las ganancias supone el canon pedido y la situación comercial y financiera de otras franquicias similares del sector.

En cuanto al contrato en sí, antes de firmarlo, es aconsejable someterlo al examen de un experto legal, ya que desde el principio deben quedar claros determinados extremos: los criterios de calidad, los sistemas de control que se establecerán, su periodicidad, las consecuencias del incumplimiento de algún requisito de los acordados, las medidas de protección sobre los bienes y derechos cedidos. etc.

Se debe poner especial atención a las cláusulas de no competencia, exclusividad y confidencialidad y delimitar desde el principio quién y en qué porcentaje va a soportar los riesgos ordinarios y extraordinarios del negocio.